Cursos de inmersión a medida:                  de septiembre a junio

Nuestros cursos de inmersión lingüística y cultural, disponibles de septiembre a junio, están diseñados para que el idioma forme parte de tu día a día, no solo de una clase. La inmersión significa aprender en contextos reales: conversaciones guiadas, actividades culturales, simulaciones profesionales y situaciones cotidianas que te obligan a pensar y reaccionar en la lengua que estudias. Además de las 15 horas semanales de clases particulares.

Personalizamos y adaptamos cada programa a tu nivel, objetivos e intereses personales, logrando de ésta forma agilizar el aprendizaje logrando que sea mucho más ameno e interesante para el alumno.

Los resultados que puedes esperar son concretos: mayor fluidez y naturalidad al hablar, comprensión más rápida, ampliación de vocabulario útil para tu realidad, mejora en la pronunciación y, sobre todo, confianza para usar el idioma fuera del aula. Nuestro objetivo es que notes el cambio rápidamente y que, al final del curso, sientas que el idioma forma parte de ti.

Semana tipo

Todos los días tenemos clases desde las 9,30 de la mañana hasta la hora de comer. Por las tardes compatibilizamos tiempo de estudio con actividades. El alumno nunca está solo ya que tiene que interactuar en español en diferentes situaciones y con diferentes personas. Sin ser plenamente consciente, su dominio del español va progresando de forma continua desde el primer día.

¿cómo es un día cualquiera?

Empezamos con las clases hasta la hora de comer. Son clases perfectamente pensadas para el alumno y adaptadas a su nivel. Son muy dinámicas y variadas, impartidas por profesores de español da la más alta capacitación y con larga experiencia en la enseñanza.

Después de comer, pasamos a las actividades. Todo está preparado a tu alrededor como en el Show de Truman. Si quieres hacer senderismo, tienes a un guía esperándote. Si el plan es aprender a cocinar algún plato típico español, el cocinero va contigo a comprar los ingredientes para cocinarlos más tarde. O igual prefieres ir a una conferencia sobre el poder mundial que concentraba el rey Felipe II en el siglo XVI. O jugar al golf, o merendar con unos vecinos, o asistir a un club de lectura, o ir a un huerto y ver cómo están los tomates,...

Podemos organizar la actividad que más te interese.